Odontología deportiva

La realización de un deporte supone un esfuerzo para el organismo, más si es un deportista de élite, en el que los requerimientos físicos están muy por encima de la actividad física habitual.

Los problemas de origen bucodental pueden causar importantes problemas a nivel deportivo. Un dolor de muelas, una caries, un abceso, una fractura, o un desgaste de molares por bruxismo, pueden hacer que disminuya la calidad de un entrenamiento o incluso dejar fuera de una competición a un atleta.
Existe una asociación de determinados problemas bucales que minimizan el rendimiento deportivo:
– Un foco infeccioso dental provoca sobrecarga muscular.
– Una caries o un dolor de muelas limita la práctica deportiva.
– La tensión mandibular provoca dolores de cuello y espalda.
– Una mala masticación limita la alimentación y la ganancia energética del deportista.
– Una mala oclusión provoca defecto del equilibrio.
– Un foco infeccioso provoca la cronificación de una lesión deportiva.

El bruxismo, la caries y los problemas de encías son los mayores peligros de los deportistas.
La sobrecarga funcional que se asocia al bruxismo (apretar o rechinar los dientes) origina contracturas musculares, que provocaran dolores de cabeza y cuello.

 LAS RECOMENDACIONES SON:
– Unos hábitos de higiene bucodental.
– Visitas periódicas al dentista (cada 6 meses).
– Valoración bucodental previa al comienzo de la temporada, así como antes de cada competición (en el caso de los deportistas de élite).

¿CUÁLES SON LAS MEDIDAS DE PROTECCIÓN QUE LE OFRECEMOS?

Le ofrecemos protectores bucales, que son prótesis de materiales muy flexibles, realizados a la medida de su boca para proteger las consecuencias de un impacto, así como reducir el daño en otras partes como la cabeza y el cuello.

Otro producto que le ofrecemos son, los relajantes musculares, estos son dispositivos de silicona medicinal, que colocados en boca durante la noche conseguirán la relajación muscular, orofacial, cervical y músculos del cráneo (zona temporal), evitando así: dolores de cabeza, cuello, cara, roturas de piezas dentales y el desgaste de éstas.