Si los niños, de pequeños, acuden al dentista con alegría y de manera natural, cuando sean adolescentes, habrán adquirido la educación y hábitos odontológicos que harán que su salud bucal sea totalmente favorable.

Respiración bucal: Es importante corregir la respiración por la boca, ya que generalmente es causada por problemas obstructivos como colapso de las vías aéreas, hipertrofia de amígdalas o adenoides. Después de solucionar estos problemas con la ayuda del otorrino, usamos dispositivos cómodos para corregir la respiración bucal y mejorar la posición de los labios. Los niños usarán estos dispositivos como un juego, especialmente durante el estudio y por la noche.

Deglución atípica: ocurre cuando la lengua se posiciona incorrectamente debido a un frenillo corto o una lengua grande. Tratamos estos problemas con cirugía y el uso de estimuladores linguales que ayudan a colocar la lengua en la posición correcta. Estos dispositivos son fáciles de usar y pueden utilizarse durante el juego o el estudio.

Incompetencia labial: Corregimos la incompetencia labial con estimuladores labiales, adaptados al tamaño de la cavidad oral del niño. Estos dispositivos son cómodos y se pueden usar durante el juego, el estudio e incluso para dormir, sin interferir en el sueño.

Prevención y cuidados dentales infantiles: La salud bucal de los niños es nuestra prioridad. Para ello, realizamos revisiones periódicas y aplicamos medidas preventivas.

Limpieza bucal: Desde la salida del primer diente, los padres deben limpiar los dientes de los bebés con una gasa húmeda. A partir de los 2-3 años, los niños pueden cepillarse los dientes con la ayuda de los padres. Usamos pasta de dientes infantil fluorada y enseñamos el uso del hilo dental a partir de los 7 años. Los padres deben dar ejemplo de buenos hábitos de higiene oral.

Revisiones y fluoraciones: Recomendamos visitar al dentista regularmente para detectar problemas a tiempo y evitar el miedo al dentista. Comenzamos con las fluoraciones a partir de los 4 años, dos veces al año, y el uso de flúor enjuague cuando el niño aprende a escupir.

Miedo al dentista: Para prevenir el miedo, llevamos al niño al dentista desde que salen los primeros dientes. También organizamos visitas para que conozcan la clínica y al personal. Evitemos comentarios negativos sobre el dentista delante de los niños.

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